Venite!

¡¡NOS VAMOS, DOMINGO 29/08 ÚLTIMA FUNCIÓN!!

 

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Muestra Fotográfica

Desde el Jueves 12 de Agosto te invitamos a pasar por la Asociación de Fotógrafos Profesionales, donde se inagurará la muestra fotográfica sobre “Bésame Mucho”. Estará presentándose en Córdoba 6070 (entre Av. Dorrego y Arenal) hasta el 28 de Agosto. Pasen y vean!!

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Críticas y más

Todas las críticas que recibimos, a continuación:

La Crítica de Osvaldo Quiroga en Canal 7

 

Manteniendo la seguidilla de críticas totalmente alentadoras, el lunes 12/7 en “Con sentido público” – programa conducido por Federica Pais que va todas las mañanas por Canal 7 – el periodista Osvaldo Quiroga puso al aire una nota a integrantes del elenco de Bésame mucho y luego realizó la crítica en vivo.

Podés ver a continuación una captura del programa de cuando habló sobre “Bésame Mucho”:

YouTube Preview Image 

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Nota a Willy Prociuk para Diario “Clarín”:

William Prociuk

01/06/10 – 01:13
“Soy muy curioso, inquieto”. A los 33 años, el actor que debutó en teatro infantil ya escribió dos obras. Actualmene dirige, ensaya, actúa y se prepara para rodar una película.

Para la familia Prociuk, el teatro era algo inaccesible. “Inexistente”, refuerza William. O, mejor, Willy. “Como ir a comer afuera, o al cine, por falta de tiempo o plata, el teatro era algo que quedaba para los demás”, explica. De ahí que no sorprende que confiese que su sueño de infancia y adolescencia conectaba con el fútbol de Primera.

“Me fui a probar a un par de lugares, pero mientras participaba en un programa que se llamaba ‘Lanus 2000’, cuando vi cómo jugaban el Caño Ibagaza y Walter Coyette, me di cuenta de que no iba a llegar. Apareció la noche en mi vida, y encaré para ese lado”, resume.

Tiempo final de secundario en Lanús, una carrera de publicista que sostenía con trabajos en “barras de boliches”, y varios amigos “actores desde chicos (…) Sin embargo -reconoce-, nunca viré para ese lado, hasta que lo fui a ver actuar a Ezequiel Rodríguez y empecé a darme cuenta de que me gustaba”. Una entrevista con Ana Pechman le abrió la puerta a un entrenamiento actoral. La atravesó, y ahí nomás lo esperaba un casting. Lo superó, y “de repente, sin más recorrido que ése, estaba haciendo teatro infantil”.

“El debut fue un momento mágico. Segundos antes de entrar en escena pensaba que la emoción no me dejaría hablar, y pasó lo contrario. ‘Es esto’, me dije. Había descubierto lo que quería hacer”, cuenta Willy, tres lustros después.

Entonces, todo quedó de lado. “Empecé a tomar clase, primero con Soledad Pechman, después con Daniel Marcove, enseguida con Julio Chávez. Las cosas pasaban mientras todo el mundo me decía que tenía que trabajar de algo”, recuerda entre risas.

“Mi viejo era inspector de calidad en Volkswagen. Después, su situación acompañó la debacle del país. Las fábricas fueron cerrando, y sus condiciones de trabajo fueron bajando en todo sentido, pero él siguió laburando toda la vida”, relata Prociuk. Y, de pronto, el hijo de ese hombre, que toda su vida se había levantado a las cuatro de la mañana para ir a trabajar, llegaba de sus clases pasada la medianoche, se dormía a eso de las cinco, y no abría los ojos hasta las dos de la tarde. “Lo que me convertía en un vago”, explica, y agrega: “Cuando pasa eso, la culpa te come.”
Pero la vagancia dio resultado. “Cuando preparaba Bésame mucho, Javier Daulte me llamó para hacer la asistencia de dirección, estrenamos, y nos fuimos a Francia. O sea -concluye- que era un vago que, además, se iba a París. Era todo muy loco.”

Sin embargo, admite Prociuk que la familia del “vago”, como su pareja, Valeria -”pura paciencia”-, siempre estuvo ahí. En la insistencia para que siguiera estudiando. En la presencia en cada estreno. “En lo que haga, están mi vieja y mis hermanos”, dice. Y comenta: “Yo creo que el espectáculo con el que entendieron cuán profesional era lo que estaba haciendo fue cuando estrenamos Nunca fuiste tan adorable, al ver que estaba ahí, en el escenario, con actores que admiraba, como Carlos Portaluppi, Mirtha Busnelli, Luciano Cáceres.”

Asistente de dirección, actor. Faltaba más. “Siempre me propongo, si no tengo trabajo, producirlo. Así que, pensando en que se venía un año tranquilo, empecé a escribir Biónica, con la experiencia de haber trabajado con Javier, pero sin idea de cómo montar una obra desde cero”, confiesa. Pero arriesgó y salió airoso.
A tal punto que a su primera obra le siguió Mágica, que el fin de semana bajó de cartel, a sala llena y con promesa de reestreno. “Yo soy actor. Y soy muy curioso, inquieto. Y aunque de ahí a ser considerado dramaturgo me parece que hay una gran distancia, me hago cargo del lugar que ocupo”, reflexiona Prociuk, quien ya trabaja en su tercera obra. “Pero lo que no puedo dejar de preguntarme, al hablar de ‘dramaturgia’, es si no le estaré faltando el respeto a toda esa gente que escribe desde siempre y que leyó tanto.”
Con Biónica y Mágica, Prociuk se asumió director. Y como cuando se probó el traje de actor, una cosa llevó a la otra. Cuenta: “Un grupo de actores le pidió los derechos de Bésame mucho a Daulte, y él les sugirió a Federico Buso y a mí para dirgirla. Aceptaron, y acordamos una dirección compartida.”

La propuesta lo puso ante el desafío de trabajar con actores a los que no conocía en una obra ajena. Y, una vez más, la fórmula resultó. “Al actor hay que dejarlo ser. Yo no llamo a un actor para que resuelva algo. Eso, todos podemos hacerlo, con nuestras herramientas. Yo los llamo para que arriesguen”, plantea.

Al fin de cuentas, de eso parece que se trata la cuestión. De arriesgar y de ir por más. Palabra de Prociuk: “Hoy me toca, además de dirigir, estar ensayando Vestuarios, con Javier, los lunes y martes, actuar de miércoles a domingos en el Teatro San Martín, en Los sueños de Cohanaco, mientras sigo con Bésame y me preparo para rodar La verdadera historia, con Gustavo Corrado. Es una demencia. Siempre me pregunto por qué elijo estar en un lugar en el que todo el mundo te pide claridad cuando ya no la podés tener. Pero la respuesta está al alcance de la mano: Lo hago porque me gusta muchísimo”

Soles Digital  21/5/2010

La magia del universo Daulte

Por Agostina Dattilo

Javier Daulte es uno de los dramaturgos más reconocidos de su generación. Podemos ver representados sus textos en teatros pequeños —como el caso de esta puesta en el Uni Teatro— en grandes salas en Avenida Corrientes, en España o Francia, en una escuela de teatro o en un sótano.

Su obra “Bésame Mucho” ha participado de numerosos festivales internacionales, incluso estuvo un tiempo en el Teatro Principal de Barcelona. En Argentina es la segunda puesta que se realiza, esta vez bajo la dirección de William Prociuk y Federico Buso, basada en la puesta original de Daulte.

Todo comienza en una oficina. Hay escritorios, teléfonos, muchos biblioratos, computadoras, máquinas de escribir…y los teléfonos que suenan incansablemente. En esa oficina —que después sabremos que es una departamental policial— casi diez personajes se confunden en el bullicio y el desorden. Los diálogos se superponen, el caos es total.

Esta primera escena termina con un tiroteo y algunos muertos. Con un golpe de adrenalina y suspenso perfectamente logrado y con la misma brutalidad que se desencadena, la escena vuelve hacia atrás. Los muertos se levantan y todos festejan el éxito del simulacro, menos Phillips —la jefa— que pone paños fríos intentando ejercer algún tipo de autoridad.

Así comienza la obra, que dura casi noventa minutos, y se desarrolla siempre en el mismo espacio temporal. Una parte de la historia la conocemos a través de filmaciones proyectadas en una pantalla. El recurso cinematográfico y la excelente musicalización son de los más destacados y originales recursos de la puesta.  

La historia desnuda lazos amorosos prohibidos —incluso homosexuales—, y aparece el desequilibrio emocional como el abismo indefectible. Se tocan temas como la amistad, los celos mortales producto del amor, y la magia. Esa magia propia del universo Daulte, donde lo disparatado se mezcla con lo real de una manera natural. Una caja roja es la disparadora del gran misterio; el conflicto, la desaparición de uno de ellos.

Los fanáticos de la obra de Daulte disfrutarán seguro esta puesta —que con un elenco completamente diferente— es muy fiel con la original.

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Revista La Vorágine

Una conquista amorosa para el reclutamiento de mujeres.

 Por Azucena Ester Joffe, Marta L. Vega

La obra de Daulte tiene ya una trayectoria imposible de ignorar: estrenada en el Teatro del Pueblo en el 2002, ha sido representada en varios Festivales y ha recibido distintos premios; por otro lado, el texto dramático fue traducido al francés, al sueco y al polaco. Bésame Mucho, desde el género de la comedia se desliza sutilmente hacia la parodia. De este modo, la inquietante trama se proyecta hacia la escena con certeros toques de ironía. Las vicisitudes profesionales y sentimentales de los personajes se entremezclan dando como resultado una particular mirada sobre la “institución”, esa que tanto los contiene como los hace “actuar” de una manera especial. El espacio escénico atiborrado, de personas y de objetos, contribuye a crear una atmósfera enrarecida, donde amores y odios confluyen. Espacio ficcional reducido y saturado en esta yuxtaposición de los sistemas significantes -varios escritorios, teléfonos que suenan, diálogos que se superponen, ruidos,…- que se amalgama con la música, también protagonista de la escena y aglutinadora de sentido. Así, la música adquiere la categoría de personaje, porque irrumpe, acompaña, cierra e interpela al espectador; desde el título está presente y es el leitmotiv que unido a la historia refuerza la acción dramática. Entre estos enredos, traiciones, amor y desamor el relato se desarrolla en un movimiento centrípeto, unificando ambos espacios que desde el comienzo le imprime al hecho espectáculo gran dinamismo. Con elementos del absurdo y mucho humor la historia se desarrolla dentro del policial negro: reciben una caja roja sin remitente –como en otras dependencias- y, además, ha desaparecido Paluzzi. El enigma es desplazado y los mismos uniformados –como el detective en el thriller son profesionales que cobran por su trabajo- no solo intentan descifrar el misterio sino que van descubriendo la determinación de las relaciones sociales. Cuando San Juan se traviste para hacerle un favor a Costa sólo el público obtiene ese saber, pues la escena virtual es proyectada sobre una pantalla en el espacio escénico. No es menor que tanto Federico Buso y William Prociuk se hayan formando junto a Javier Daulte –entre otros- y el elenco pertenezcan al grupo con el cual ya llevan años de trayectoria, salvo algunas pocas incorporaciones, que logran buenas actuaciones. Ambas situaciones confluyen en el resultado final, un todo perfectamente fusionado a pesar de la multiplicidad de los recursos escénicos

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Culturar.com
 
 TEATRO // AMORES POLICIALES
Por: Gabriela García Morales – 03/05/2010

Bésame mucho es un texto ágil y disparatado del humor inteligente de Javier Daulte. Un diseño colectivo de personajes que en medio de sorpresas y mucha acción se pueda reflexionar sobre el amor, la soledad, los celos y la amistad.

Luego de hacer él mismo la puesta lo dirigen Federico Buso y William Prociuk en el Uni Teatro. Muy buenas actuaciones en escenas donde luce la sorpresa y la música.
Son distintos cuadros separados en especiales momentos de tensión por apagones musicalizados con mucha gracia.

Una obra rica en significados que se escapan por momentos por las acciones superpuestas que le dan agilidad y emoción a la obra. Sin embargo quedan resonando en el espectador a la salida.

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Teatros Argentinos critica

jueves 6 de mayo de 2010
BESAME MUCHO (en Uni Teatro)

El domingo llegamos a Uni Teatro para ver “Bésame mucho”. Ibamos con un poco de curiosidad y expectativa a ver esta obra, cuyo autor es el prolífico Javier Daulte.
La obra empieza con mucha acción, con efectos bien logrados.
Un grupo de gente en una oficina policial conviven y comparten mucho más que el trabajo, sus vidas, sus dudas, sus miserias. La acción transcurre todo el tiempo en esa oficina donde trabajan 9 personas, a cargo de la “jefa” Phillips (Marielena González Rosas). Allí se relacionan, conversan, atienden emergencias telefónicas, practican simulacros, e intentan “hacer lo mejor para los que quieren lo mejor” (Daulte dixit). Algunos reflexionan sobre el hecho de “matar y morir”. Martinez (Gabriel Villalba) y San Juan (Gustavo Martinez), entre otros, mantienen esta “charla” que por momentos roza lo patético.
La historia desnuda relaciones personales ocultas, inestabilidad emocional, como en el personaje de Costa (Melody Llarens) con su desvariada obsesión por Paluzzi (Laura Brangeri). Todos ellos junto a sus “compañeros de trabajo” (interpretados por: Ricardo Arechabala, Denise Font, Natalia Paz, Andrés Maggi, David Dickman), viven esas vidas grises, solitarias, vacías, convencidos de la importancia de su labor. Así, hasta que algo ocurre que modifica sustancialmente el ritmo vertiginoso en el que están inmersos. La irrupción del novio de Paluzzi, Fabio Farias (Ezequiel Peleteiro) con su “besame mucho” desnuda las debilidades del grupo.
Hasta aquí la historia. Contar más sería inoportuno. Dejamos al espectador el deseo de verla y saber por qué sigue.
“Bésame…” sostiene un ritmo constante y mantiene al espectador atento e interesado. El público ríe en muchas ocasiones a causa de lo patético y delirante de algunos personajes y situaciones.
La música es insuperable, la canción “bésame mucho” ilustra, acompaña y queda en la memoria aún habiendo concluido la función.
“Bésame mucho” esta bien dirigida por Federico Buso y William Prociuk.
Una obra para reflexionar, con toques “Tarantino” muy bien logrados, para recomendar y conocer un poco “el universo Daulte”.
Todo en “Bésame mucho” está bien, incluso los besos.

Calificación: * * * *

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BESAME MUCHO, delirante y entretenida. Por Martin Wullich
Buen resultado con un agudo texto de Javier Daulte

http://news.martinwullich.com/vernota.php?id=699

Imaginativo. Muy imaginativo y disparatado es el texto escrito por Javier Daulte y que con su puesta en escena dirigieron acertadamente Federico Buso y William Prociuk. Los avatares que ocurren en una dependencia policial se entremezclan con la vida privada de cada uno de los personajes que desempeñan diferentes tareas de seguridad. Están quienes aparentan ser sumamente inteligentes y solo ejercen autoridad, mientras que notables reflexiones salen de las bocas de quienes apenas realizan tareas burocráticas. Planteos personales y dudas de todo tipo salen a la superficie, mientras el caótico trajín cotidiano los lleva a realizar simulacros que de nada o poco servirán cuando auténticamente suceda un hecho fortuito. Asimismo, nada parecería importar cuando el amor está presente y supera barreras inimaginables. La muerte los acecha en sus misiones, pero la encontrarán donde menos la esperan, aunque estén preparados para recibirla. Son hombres y mujeres formados en una disciplina que por dura que parezca tiene su talón de Aquiles en los sentimientos y emociones individuales.

En cuadros separados por apagones musicalizados con gracia y sorpresa por doquier, el numeroso elenco cumple muy parejamente su labor. Sin embargo, son destacables los trabajos de Laura Brangeri y Melody Llarens –sobre todo en su conflictiva relación-, y de María Elena González Rosas, como la jefa del desquiciado equipo. En tanto, Gerardo Serre –en su dudosa seriedad- y Gabriel Villalba –con sus entretenidas reflexiones existenciales- dotan de identidad a sus personajes mientras transcurre la obra. La abigarrada puesta fusiona público y actores, a tal punto que la primera fila está ocupada por un par de ellos, generando mayor tensión y desconcierto. Con un desarrollo algo moroso en el planteo inicial, el relato llega in crescendo a un imprevisto clima de asombroso y grotesco final.

Martin Wullich

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PROPUESTAS VIBRANTES

http://www.26noticias.com.ar/gran-desfile-de-candilejas-108268.html

Las marquesinas de Buenos Aires en todo su esplendor. Por Norma Dumas

“BÉSAME MUCHO”

Toparse con Javier Daulte en los azarosos senderos de la vida teatral, es siempre una aventura y un privilegio.
“Bésame Mucho” -que ha vuelto por sus fueros- resalta con fidedigna arrogancia las lucubraciones vivenciales de su autor.
El tema de fondo se sitúa en una virtualmente decretada exploración del amor y consignando casi esotéricamente que el amor, es además un laberinto de abstracciones, circunstancias y vivencias que le dan sentido a la vida y. de paso, vida a los sentidos.
La música entra como una invitada de honor con un cortejo de melodías nostalgiosas que se complementan con el rigor estético y ornamental de la obra.
Un entusiasta núcleo de actores le da vida a la trama entre los que pudimos localizar la expresiva integración de Denise Font que como hija de Marisa Ini y nieta de Donna Carroll no pudo negar la pujanza histrionista que lleva inoculada en las venas.
Este esotérico reclamo vivencial que Daulte llamó “ Bésame Mucho “, se registra cada Domingo a las l9 en el “Uni Teatro “ ubicado al 3360 de esa alegórica y sugerente calle Guardia Vieja.
Acérquese y reclame lo que le toca. No se va a arrepentir

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Blog de la esquina peligrosa – Crónicas teatrales escritas por Carlos Diviesti -
22 de noviembre de 2009

http://blogesquinapeligrosa.blogspot.com/2009/11/gente-en-domingo.html

Gente en domingo

El mundo maravilloso de Javier Daulte

Desde hace bastante ya se escribe mucho sobre Javier Daulte. Es uno de los mejores dramaturgos de su generación, no caben dudas, y sus textos son revisitados por actores y estudiantes en forma constante, cuestión que lo transforma en una suerte de clásico contemporáneo, acá, allá y en todas partes. El primer texto de Daulte que este cronista tuvo oportunidad de ver fue Criminal, allá por el ’96, dirigido por Diego Kogan e interpretado por Dana Basso, Carlos Kaspar, Javier Niklison y Marcelo Pozzi en el Teatro Payró. Después siguieron Martha Stutz, Casino, Faros de color, ¿Estás ahí?, Nunca estuviste tan adorable… Y es cierto, Daulte tiene un método, o el Procedimiento Daulte, como lo llaman en Barcelona, su otra casa: en sus obras pasan cosas raras de la manera más sencilla que uno se imagine, porque, al decir de Daulte, al teatro solo le interesa el teatro. Y en las obras de Daulte lo policial es parte de la vida cotidiana. ¿O acaso no decimos todo el tiempo que tenemos ganas de matar a alguien? En las obras de Daulte la gente mata a los que la molestan pero como es teatro después pueden seguir tan campantes, como si matar fuese una pulsión tan primitiva como comer, dormir, u otras cosas que a lo mejor no queda del todo bien enumerar aquí. Matar, en las obras de Daulte, no es un asunto tabú. Tal vez por eso sus piezas raras, con tramas tiradas de los pelos y más cotidianas que las Criollitas sean mucho más lúcidas que ciertos textos apologéticos. ¿Esa es la razón de su éxito? Probablemente, pero es una. Hay muchas más.
BÉSAME MUCHO se estrenó en el 2002, después de ciertas cuestiones en el país de cuyo tenor uno no quiere acordarse. Uno lo primero que rescataba de esa pieza era su puesta en escena, mezcla de serie policial con oficina pública del microcentro, donde un grupo de uniformados no puede evitar que se mezcle el uniforme con los asuntos del corazón. Lo transgresor no era meterse con las jinetas, era meterse con el amor. Policías humanizados, laburantes de la ley, asesinos profesionales, una suerte de NYPD Blues mezclado con Señorita Maestra o La banda del Golden Rocket, donde lo televisivo era el preconcepto para observar conductas de una sociedad que de tanto hacer oídos sordos se había quedado ciega y hablaba a los gritos. Si Costa está enamorada de Paluzzi, y si Paluzzi no es la agente modelo que parece ser, poco importa. Lo importante es el Fabio Farías que todos llevamos dentro, ese civil que puede tornarse diabólico con solo acertar en la elección de un bolero.

Vista años después uno también se queda con el texto. Porque esta versión de BÉSAME MUCHO dirigida por Federico Buso y William Prociuk, además de respetar la puesta en escena de Daulte sin copiarla, le otorga un espacio al texto que en el original estaba fusionado a la puesta y a la actuación, resaltando el diseño colectivo de los personajes por sobre las posibilidades de lucimiento de uno o de otro, porque BÉSAME MUCHO es un coro más que una pieza coral. Algunos solistas se destacan (sobre todo Laura Brangeri como Paluzzi y Gerardo Serre como Fabio Farías), pero el conjunto empuña la misma arma y dispara la misma reflexión a tu cabeza.

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Crítica Teatral:   http://www.criticateatral.com.ar/index.php?ver=ver_critica.php&ids=1&idn=2055

Múltiples razones para verla
Obra con dramaturgia y puesta en escena de Javier Daulte, con dirección de Federico Buso y William Prociuk

Son múltiples las razones para acercarse a Uni Teatro y verlos.
Empecemos por alguna: retomaron un texto de Javier Daulte de esos tan característicos del principio con su vuelta de tuerca de vuelta de tuerca y así sucesivamente hasta el final.

Una dependencia policial, con datos de decadencia nos recibe: todo el mobiliario es diferente entre sí, tenemos una colección de teléfonos de distintas épocas, computadoras de museo…

La primera escena transcurre a una velocidad increíble. Es para calentar motores.
Nada de lo que se verá de ahora en adelante será cierto ¿salvo el final?

Digamos que el planteo es paródico y disparatado. Veremos a un grupo de policías como si fueran estudiantes, rindiendo examen o como si fueran “actores”, o los veremos devenir psicólogos o filósofos preguntándose por el acto de quitarle la vida a otro…
Pero a la vez aparecerán distintos retazos de géneros, desde el melodrama hasta el policial, pasando por recursos del suspenso sin olvidar el gesto del musical. Una ensalada rusa, divertida, bien actuada, ágil.

El que quiera entretenerse tendrá con qué. Pero como sucede con este tipo de propuestas también se puede reflexionar sobre múltiples cuestiones, la representación, la posibilidad del lenguaje de dar cuenta de lo real, la capacidad de la memoria, la violencia explícita o contenida, en fin.
Todos somos testigos de un acontecimiento y de su falsa reconstrucción. También somos testigos, pantalla mediante, de lo que sucedió en otro tiempo y otro espacio.

Ah, también se puede reflexionar sobre el amor, la soledad, los celos… Cuando la propuesta es rica, el que busca, encuentra.

Mónica Berman

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Musica, Cine, Arte…..
http://espectaculosalamod.blogspot.com/search/label/Teatro

Domingo, octubre 25, 2009
Besame Mucho en el Uni Teatro, domingos a las 19 hs

Inteligente, divertida y rica en significados.

Una obra que me habló sobre las pasiones, desde el amor apasionado hasta el egoísmo desesperado. El miedo, la soledad, los celos. Las pasiones escapan al manejo de la razón y toman el poder cuando la persona no se anima a hurgar en su interior y reconocer los móviles de sus actos. Cualquier conocimiento intelectual es insuficiente y las palabras muchas veces mas que expresar los sentimientos, los ocultan y disfrazan.
Esta obra me hizo reflexionar en la ambigüedad como un ingrediente habitual de algunas conversaciones.

Una excelente puesta aprovechando el espacio apagando las luces como telón y en un abigarrado mobiliario entre los cuales se acomodan los actores en la oscuridad gracias a la presencia de marcadores lumínicos de escena y, calculo, bastante práctica.

Muy buenas actuaciones, realmente recomendable en todos los aspectos. Y un aplauso a la dirección y actuaciones que se encuentran exigidas en un ámbito en el cual la cercanía del público pone en jaque algunas cuestiones físicas y prácticas.

 

Maria Inés Senabre

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La opinión de Charly borja – setiembre 2009

http://www.descongelandomentes.com.ar/espec_entrevistas/besame_mucho_javier_daulte.html

 

“Bésame mucho”
Original obra de Javier Daulte, las acciones transcurren en una departamental de policía lugar éste en donde ocurren muchas cosas bizarras entre camaradas defensores de la ley, muy buen timing en la puesta en escena muy cinematográfica que no decae en ningún momento.

Otra entretenida historia de Javier Daulte que, como es su costumbre, siempre cuenta con esa “vueltita de tuerca extra” para dar qué pensar y hacer girar sus historias 180 grados.

Un buen “timing” impreso por sus directores Federico Buso y William Prociuk para un nutrido y firme grupo de actores y actrices sorprenden permanentemente con sus acciones dentro de una sala de trabajos de una repartición policial.
Una historia básicamente de pasiones, de gente que vive “a full” deslizándose por ese fino cable que es la vida que ellos eligieron vivir que los llevará inexorablemente y gracias a las enigmáticas “cajas chinas” que el autor va poniendo dentro de la historia, a un final sorprendente que nadie se atrevería a imaginar.

Actoralmente hablando no hay fisura alguna, al contrario, el ritmo que lleva la historia es casi cinematográfico, sin respiros, sin esos baches de tiempo que harían desvanecer el hilo dramático, no obstante ello, debemos ponderar las actuaciones de Laura Brangeri en una convincente Paluzzi, Marielena González Rosas haciendo una jefa departamental con mucha garra actoral, Ricardo Arechabala en su muy humano personaje de YOYO, diríamos que el único personaje con un corazón grande como una casa y que el actor interpreta excelentemente y la actuación del joven y promisorio actor Gabriel Villalba como el hiperkinético oficial Martínez.

La escenografía del mismo Ricardo Arechabala es muy funcional metiendo de lleno al espectador dentro del febril ritmo y, a veces, alocado, de una repartición policial, cumplen funciones a tono con la puesta, la iluminación y la musicalización de la misma.
Espectáculo recomendable para pasar hora veinte minutos entretenidos, con toda la adrenalina, pasando por momentos tiernos, románticos e hilarantes, todos unidos con ese humor tan característico que Javier Daulte impone a sus historias.

 

Charly Borja

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Programa

Programa Final 2Programa Final

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Nos visitó

¡Mil gracias a todos por la buena onda y predisposición!

A continuación la lista de algunas de las personas más destacadas del ambiente que nos visitaron en el año 2010/09: 

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Y esto recién empieza, ¡Gracias Gustavo Guillen!

Gustavo Guillen

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 Agradecemos también a algunos de los actores que protagonizaron la obra en el año 2002, que pudieron estar presentes en el teatro: Ezequiel Rodriguez, Julián Calviño, Natalia Salmoral, Soledad Cagnoni y Marcelo Pozzi. Muchas gracias por estar!

ezequiel rodriguez Marcelo Pozzi                                                                                                        Soledad Cagnoni 

Julian Calviño  Natalia Salmoral

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Otro genio del mundo del teatro nos pasó a visitar, gracias Héctor Calmet!

Hector Calmet

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Javier Daulte (por segunda vez) y Héctor Díaz también vinieron a pasar un rato agradable con la obra, y por suerte así fue!, un saludo enorme!

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Marita Ballesteros, otro de los tantos íconos del teatro, tampoco dejó de ver la obra, gracias!

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Carlos Kaspar, con toda su sencillez, estuvo presente también en una de las funciones, mil gracias!

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Una belleza del teatro, María Roji, también estuvo sentada junto al público, y hasta nos felicitó, gracias!

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Otras de las figuras del teatro nos vino a visitar con su buena onda, gracias Mariano Moro!

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Nos visitó Javier Daulte, una de las figuras mas grandes del teatro y además autor de la obra, nada mas que decir, mil gracias!

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Mireia Gubianas, una grande del espectáculo, también estuvo disfrutando de la obra, gracias!

Mireia

mas info sobre ella: http://mireiagubianas.blogspot.com/

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